Durante el programa de seis meses, 8 organizadores y organizadoras comunitarias que han vivido de cerca los efectos nocivos de la desinformación climática en sus comunidades, exploraron cómo se propaga la desinformación en sus contextos nacionales y locales. Identificaron las narrativas, actores y sistemas que la alimentan, así como el impacto directo que tienen sobre las comunidades en primera línea. ¡Sigue leyendo para conocer los resultados! (Nota: los siguientes informes están disponibles únicamente en inglés)
Fabricio, Argentina.
Fabricio investigó cómo una estrategia coordinada de desinformación mediática promueve proyectos extractivistas y agendas políticas en el Golfo San Matías, Patagonia. Medios locales, amplificados por publicidad pagada, conforman una red que genera un consenso aparente, normalizando la expansión de combustibles fósiles y minimizando los riesgos socioambientales a través de una estrategia de corte nacionalista.
Cherish, Sudáfrica.
Cherish descubrió que fortalecer la resiliencia frente a la desinformación requiere un periodismo local, liderado por la comunidad y escrito en el idioma de la gente. Las personas que habitan Majuba Village entienden los cambios ambientales a través de la observación cotidiana y las experiencias vividas, relacionando el clima, los cultivos y la vida silvestre con los comportamientos humanos y sociales. Esto demuestra que el conocimiento tradicional y la comprensión científica deben coexistir para garantizar que nadie quede fuera en la lucha contra la desinformación climática.
Essien, Nigeria.
Essien descubrió que el colonialismo ha influido en las narrativas sobre el cambio climático a través de prácticas de explotación. La desinformación se propaga a través de redes sociales, líderes religiosos, medios de comunicación y plataformas digitales, influyendo en la información en la que la gente confía. Atender este problema, requiere apoyar voces científicas locales de confianza, impartir conocimiento climático crítico en las comunidades y exigir responsabilidad a las plataformas digitales.
Marilia, Brasil.
Marilia habló con comunidades afectadas por la instalación de nuevos centros de datos en Brasil, donde se usan narrativas falsas para bloquear la regulación. Los discursos en torno a la inversión, la creación de empleo y la imagen "verde" del sector ocultan sistemáticamente los verdaderos impactos sociales y ambientales.
Jacqueline, México.
Jacqueline analizó cómo YouTube y Facebook promueven proyectos de combustibles fósiles como Saguaro LNG. La desinformación presenta estos proyectos como económica y socialmente beneficiosos, denominando al gas fósil un "combustible de transición", mientras oculta sus verdaderos impactos ambientales y estructurales.
Silvana, Perú.
Silvana investigó cómo los medios de comunicación trasladan la responsabilidad por los impactos de los combustibles fósiles hacia las defensoras y defensores ambientales. Los medios tradicionales en Perú reproducen en gran medida las narrativas oficiales sobre el derrame de petróleo de 2022, minimizando su gravedad, ocultando las consecuencias a largo plazo y reforzando estereotipos negativos sobre las comunidades indígenas.
Alison, Uganda.
Alison conversó con agricultores y agricultoras locales y organizadores climáticos, quienes explicaron la influencia de la religión y la idea de conspiraciones occidentales en el proceso de entender la crisis climática.